Fue el predecesor de Miguel Ángel Gómez Martínez al frente de la Orquesta, en la que había recalado en 1987. La de este director especializado en ópera fue para la OSE una etapa de transición, aunque sin abandonar su progresión ascendente.

Nombrado en 1985, tras un período en el que los directores invitados Odón Alonso y Patrick Juzeau incrementaron su relación con la formación en sustitución de Enrique Jordá, fue oficialmente el primer director titular de la Orquesta Sinfónica de Euskadi. De origen chileno, Valdés, que posteriormente ha desarrollado una destacada carrera al frente de la Orquesta Nacional de España y la del Principado de Asturias era un joven director que despuntaba tras haber obtenido diversos premios internacionales.

Fue el primer director de la Orquesta de Euskadi cuando aún ésta era una realidad incipiente. Fue una figura muy vinculada a la música vasca, dirigió durante la Guerra Civil el coro Eresoinka y tuvo relación con compositores como Aita Donostia o Jesús Guridi, pero su carrera alcanzó proyección internacional y Jordá dirigió las orquestas más importantes del mundo y fue titular de la Sinfónica de San Francisco durante once temporadas. Aún así, no lo dudó cuando se le propuso formar parte como asesor artístico del equipo que haría realidad el proyecto de la Orquesta de Euskadi. Jordá dejó su impronta en esta agrupación que agradeció su importante aportación nombrándole director honorífico en 1983.
